EL NEGOCIO DE LOS DIEZMOS

El término "negocio de los diezmos" se utiliza frecuentemente para describir la administración financiera de las iglesias desde una perspectiva crítica

EL NEGOCIO DE LOS DIEZMOS

EL NEGOCIO DE LOS DIEZMOS

Los que buscan atajos financieros y la multiplicación del dinero siempre terminan con vendehúmos o mercaderes de la fé. ¡El diezmo no funciona así! El diezmo va en función de los planes y propósitos del Señor, no sirve para sobornarlo o torcer su brazo, no va en función de planes, caprichos, símbolos de estatus ni placeres egoístas.

Hace pocos días hablaba con un pastor cristiano, a quien admiro mucho, sobre la religión convertida en el negocio de cobrar diezmos. Me alegró que ambos estuviéramos de acuerdo en rechazar semejante manera de explotar a la gente. La verdad es que el precepto de diezmar no es un requisito para estar con Dios y ser un buen creyente, y que el diezmo, que para los vivos es más importante que el mismo amor, es un precepto secundario en la Biblia. Dios nos acompaña siempre que amamos y somos íntegros y es mentira que sólo bendiga a los que diezman y castigue a los que no le dan el dinero a su pastor o a su cura. La libertad de cultos no es exprimir a la gente.