No Prives
Un recordatorio de que la felicidad no debe posponerse por miedos o dudas.
No Prives
No prives a mis labios,
deja que se mojen con los tuyos
hasta que se queden embriagados,
hagamos de los besos una hoguera
y apaguemos con nuestras caricias,
hagamos sol y primavera.
No prives a mis dedos
deja que recorran tu cuerpo
son ángeles locos y ciegos,
deja que recorran mis dedos fríos
ellos van palpitantes de amor
deja que te rocen los dedos míos.
No prives a mi corazón
mucho peor al tuyo
los dos gozarán de amor,
quizás mañana verás
un poco de mi dentro de ti
y verás que Dios hará lo demás.
AUTOR EL PRINCIPE TROVADOR





